domingo, febrero 19, 2006

Valdivia


Disculpen el tiempo sin escribir a quienes acostumbran a leer esta humilde página, veo que las visitas han aumentado aun sin escribir ni la mas minima frase, gracias a todos los que se han dado una vuelta por acá. Hay razones justificadas por las cuales no escribir en este blog, mas que nada se refieren a que en este tiempo me perdi viviendo y prescindí de escribir y la vida afuera estaba o mas preocupante o mas emocionante que sentarme a escribir, todo producto del mejor verano que haya pasado, claro que esta de mas contar detalles, este blog no pretende ser un diario de vida pero bien valen las explicaciones ya que estimo mucho a quienes se toman la molestia de visitarme.

Hace unos 5 años que llegue a Valdivia, sali de San Antonio un 2 de marzo de un dia soleado para llegar al otro dia a un lugar con llovizna, la bienvenida te la da el sector de Las Ánimas, que es mas parecido a Chiloé que a un lugar como Valdivia, por algo lo señalan como la república independiente, ese día mi corazón tenía algo de dolor por los amigos que habia dejado atrás, tendría que empezar todo de nuevo. De ahi en adelante ha llovido mucho, pero mucho, invierno, primavera, verano y otoño. Durante mucho tiempo no entendí el porque de la lluvia (además de la latitud, obvio) sin embargo la repuesta es tan simple como concluyente. La lluvia regó lo que cosecharías despues... y veo que le falta por regar, no es un consuelo sino que ya se ven los brotes de lo has cosechado y la lluvia ha regado con fuerza, te ha llenado de temple y firmeza.

Parece que las cosas en la vida tienen sentido, todo en realidad... Vengan a Valdivia, vale la pena visitarlo, tiene muchos lugares para descubrir, es una ciudad bellísima, caminen por ella, beban su cerveza celestial y pasen a visitarme, son todos bienvenidos.