lunes, noviembre 10, 2008

Tarde


No hay nada mas exquisito que no pensar, no hay nada mas divino que creer, no hay nada mas cuerdo que la absoluta locura, no hay nada mas lindo que transformar la fealdad, no hay nada mas rico que la brisa en primavera con la mente en paz.

A veces los escritores y los poetas quieren renunciar porque pensar es adictivo, pensar nos vuelve rebeldes, pensar nos hace vivir pensando, en vez de vivir viviendo.

Me quedo aquí, pensar hizo que te acercaras, las tardes contigo, las noches y los días, son manjares de cuerpo y alma, nadie tiene una mente mas bella que la tuya, y eso también enamora.

Desnudo quedo frente al espejo, ya han pasado años, creo que hay que volver el tiempo atrás.