martes, septiembre 04, 2007

Fiebre


Me acuerdo de Dalí pegado en muchos lugares en donde he estado, en un dormitorio, en un comedor, en el pasillo de un colegio, en libros que tenía mi adorable profesora de arte que acostumbraba a comentar uniendo anécdotas a los cuadros, hablaba de la liberación que produce un artista como él, que egoístamente regala, satisfaciendo sus impulsos colateralmente libera mentes.

El mundo no es suficiente para el artista, ya no soporta lo básico de las formas preestablecidas, no se contenta con grandiosidades que son proveídas por sus sentidos sino por la delicia de representar lo engañosa que puede ser la mente al imaginar que podemos percibir el infinito.

Por eso el sábado en la disco al tomarme el litro de piscola entendí que debo abstraerme, las pequeñas muertes de cada sufrimiento hay que tomarlas como una invitación a encontrar respuestas no en lo externo, no en los demás, sino en uno. Porque de mi emana la fuerza, y aparecen las respuestas de que realmente quiero hacer de mi existencia, en que sigo a la masa y cuando no me interesa hacerlo.


Conclusión mía, por lo que no aseguro que te sirva mi querido lector ...

Hay algo de paz en el aire, ya no siento los problemas sobre mi espalda como hace una hora, tengo una sonrisa que no hace doler a mis maxilares, absoluto relax…
Tengo fiebre…

Distribucion de la riqueza


Mejor temprano que tarde me gustaría que vieran ese link que me envio Marive


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