lunes, mayo 19, 2008

Otoño



-Las hojas vuelan en el día en que todo es amarillo, la ciudad se contagia del esplendor que da la paz del viento suave, desde mi café de la mañana hasta el beso de las buenas noches amo el otoño, la quietud me vuelve mas feliz que la vorágine de lo intenso, la música de esta fecha solo debería llevar piano. Te ves muy linda, a las 6 de la tarde, el día no pasa por ti y eso que acostumbras a hacerlo todo tan bien, tienes el mundo sobre tus hombros y pareciera que caminas sobre nubes haciendo siempre tan fácil tu caminar, sin ti el otoño no sería lo mismo.

-¿Otoño?, debo hacer un alcance, Marinero. Tengo el poder para decirte que vivo en primavera.

- No, eso no es cierto

- Mira mis ojos y date cuenta de lo que llevo conmigo, los rayos del sol que cobijan, el amor de los adolescentes por las calles, los cafés que sacan sus mesas a las terrazas, mis ojos están llenos de colores, que ahora ves y quedan para ti.

-Viste, no puedes decir que no hay magia en el mundo

-No he dicho eso, creo que tu eres quien no quiere entender el valor de mis promesas, mírame, París está enorme para nosotros, y estamos acá aunque no lo creas, y si me besas estaré en Barcelona, Madrid, Cádiz, Jerez de la Frontera, Buenos Aires, y donde quieras que esté, estaré. Prometo ese beso, ser primavera cuando te despidas del calor, y ser el fuego de Junio cuando miras llover. Solo te pido que me des el cielo estrellado del sur del mundo de ese hermoso Enero después de que juegue con la nieve de mi invierno, y esas amarillas hojas que traes a mi primavera.

Siente mi corazon latir, estoy floreciendo ...


- Desde que te conozco lo haces